08/12/11

Armando Arroyo Fajardo: Familiares CONVENIDOS?

El rostro de la sinverguenzería y la cobardía sin asolapamientos. Este señor que responde al nombre de Armando Abel Arrayo Fajardo, administrador por reglado familiar del Colegio Champagnat de Trujillo, luce de lo más relajado, sin una pizca resquebrajada de su alma derrochando embriaguez por doquier cuando disfruta una reunión familiar festejando el cumpleaños de una de sus hermanas.

Este señor, a quien hemos declarado en este portal una guerra moral hasta que toda la comunidad trujillana lo reconozca tal como es: un sinverguenza, un cobarde, un violador moral. Alguien que usa el poder de su empresa familiar para destruir hogares, violentar las esferas más privadas de las familias, sin importarle los valores que el patrón de su colegio inculca y sin importarle en lo más mínimo el futuro de las inocentes menores de edad víctimas de su crueldad y apetito machista, febril y amoral.

Este señor es un cobarde porque mientras disfruta placenteramente de su vida, ocultando su carota de depravado moral ante su familia, por otro lado, sin embargo, hunde a otras familias en el descalabro, en la ruina y en la infelicidad, sin dar la cara y sin enfrentar las consecuencias, persistiendo en continuar sus fechorías en el anonimato, en la oscuridad del secretismo, en la bazofia de hoteles baratos y departamentos sospechosos como el de su sinverguenza amigo, Richard Ramal Portilla, otro sinverguenza del que nos ocuparemos más adelante.